Gerardo Illoldi hunde la justicia laboral en Tamaulipas: corrupción, laudos congelados y más de 400 expedientes enterrados
Ciudad Victoria, Tamaulipas. – Bajo la gestión de Gerardo Illoldi, secretario del Trabajo en Tamaulipas, la justicia laboral no sólo fracasó: colapsó. Más de 400 expedientes permanecen sin resolver, decenas de laudos firmes no se ejecutan y cientos de trabajadores esperan justicia mientras los casos se pudren en los archivos de la Secretaría del Trabajo y las Juntas de Conciliación y Arbitraje.
El caso de Marisol Uriegas exhibe el patrón. Despedida en 2019 tras 16 años de servicio en Funerales del Refugio, obtuvo un laudo definitivo que la STPS se ha negado, por omisión o conveniencia, a hacer cumplir. Han pasado más de seis años y la sentencia sigue siendo letra muerta.
Durante este tiempo, la autoridad laboral permitió todas las trampas: audiencias postergadas, embargos simulados, recontrataciones ficticias y maniobras dilatorias que sólo son posibles con la complicidad de funcionarios. Nada ocurrió por accidente; todo ocurrió con permiso.
El nivel de descomposición quedó expuesto en enero de 2026, cuando se notificó que el laudo se cubriría con aproximadamente 50 ataúdes embargados. Al acudir por ellos, la respuesta fue cínica y reveladora: nadie sabía nada. El embargo desapareció, el expediente volvió al cajón y la justicia, otra vez, se esfumó.
Abogados laboralistas advierten que este no es un caso aislado. En las Juntas de Conciliación y Arbitraje impera la corrupción, con expedientes que superan los 10 años sin ejecutar laudos firmes, mientras la STPS voltea hacia otro lado y permite que las empresas evadan sentencias sin consecuencia alguna.
Lejos de corregir el problema, Illoldi ha normalizado el incumplimiento, convirtiendo a la Secretaría del Trabajo en una oficina de trámite inútil para el trabajador y cómoda para el patrón.
Ante la inacción institucional, Marisol presentó en diciembre de 2025 una denuncia por corrupción contra el director de la Junta, Isidro García, buscando que un tribunal obligue a la autoridad laboral a cumplir con sus funciones. Hasta ahora, ni la denuncia ni el escándalo han movido un solo expediente.
La justicia laboral que Gerardo Illoldi presume en discursos no existe en los hechos. En Tamaulipas, ganar un laudo no significa ganar justicia: significa entrar a un sistema donde la ley se archiva, la corrupción manda y el trabajador espera… indefinidamente.
