
Ciudad Victoria, Tamaulipas.— El fiscal general de Justicia de Tamaulipas, Jesús Eduardo Govea Orozco, señaló que la contratación y certificación de especialistas es el principal obstáculo para abrir el Centro de Identificación Forense de Altamira.
Explicó que la operación requiere peritos, antropólogos y arqueólogos forenses capacitados y acreditados para garantizar la validez de los dictámenes y la confiabilidad de los procedimientos de identificación humana.
“No se trata de contratar personas, no se trata nada más de mandar evaluar a controles de confianza a un médico o a un químico”, precisó.
Govea Orozco indicó que, aunque la obra fue desarrollada con recursos gestionados por el Poder Ejecutivo, su operación quedará directamente a cargo de la Fiscalía, lo que representará una carga presupuestal adicional para la institución.
El funcionario reconoció que el reclutamiento enfrenta otra limitante: Tamaulipas no cuenta con universidades o centros de formación profesional que preparen especialistas en antropología y arqueología forense.
Subrayó que ambas disciplinas son indispensables para investigar desapariciones de personas y realizar trabajos de identificación de restos humanos.
La incorporación del personal, sostuvo, exige un proceso de capacitación y certificación que requiere tiempo para cumplir con los estándares técnicos y legales necesarios.
El fiscal afirmó que ya se trabaja en el reclutamiento y la preparación de quienes deberán operar el centro, aunque reconoció que se trata de un proceso complejo y de largo plazo.
“Tenemos ahí un reto importante en el que ya se está trabajando aunque hoy día no se advierta o no se vea”, señaló.