Tamaulipas impulsa la policía preventiva: un reto complejo pero con miras a ampliar la seguridad municipal
Ciudad Victoria, Tamaulipas. – El secretario de Seguridad Pública, Sergio Hernando Chávez García, afirmó que el regreso de la policía preventiva en Tamaulipas es un proceso complejo y progresivo que requiere de reclutamiento, capacitación, equipamiento y adecuación de instalaciones, además de una planeación estructurada y una inversión considerable.
Sin embargo, destacó que iniciar un programa de desarrollo de justicia cívica es una meta alcanzable y que ya cuenta con el aval del Secretariado de Seguridad Pública, la instancia encargada de gestionar recursos en la Ciudad de México para este tipo de proyectos.
Desde octubre del año pasado, con la llegada de nuevos alcaldes, los municipios de Reynosa, Matamoros y Tampico implementaron la policía preventiva, lo que les ha permitido asumir la responsabilidad de la seguridad en la aplicación del Bando de Policía y Buen Gobierno.
Chávez García explicó que este esquema de seguridad preventiva comenzó como un plan piloto en Reynosa y posteriormente se amplió a otros municipios para apoyar a los gobiernos locales en sus tareas propias, como la atención a faltas administrativas y el deslinde de responsabilidades del Estado.
“El objetivo es beneficiar a la sociedad y facilitar el ejercicio de gobierno, por lo que se espera que la policía de proximidad comience a operar en nuevos municipios antes de que termine el año”, señaló.
El titular de Seguridad en Tamaulipas enfatizó que la creación de una policía preventiva requiere un plan detallado y recursos económicos para cubrir aspectos como reclutamiento, capacitación, equipamiento, uniformes, vehículos, armamento, alimentación y salarios de los agentes.
Además, destacó la relevancia del FORTAMUN, fondo que destina al menos el 20% de sus recursos a seguridad pública, como una oportunidad clave para que los municipios fortalezcan sus estrategias en esta materia.
Por último, Chávez García recordó que la Policía Estatal opera bajo un esquema de rotación constante de sus elementos para evitar prácticas indebidas y fortalecer la aplicación de la ley. Aunque esta rotación dificulta la cercanía con la ciudadanía, también impide la formación de contubernios o relaciones indebidas, garantizando así un trabajo más eficiente y transparente.

