
Ciudad Victoria, Tamaulipas. – Tamaulipas acumula 96 suicidios en lo que va de 2026 y este año el golpe más fuerte se está registrando entre los adultos mayores, principalmente en personas de 60 a 79 años, reveló Eliana Margarita Guevara Peña, jefa del Departamento de Salud Mental de la Secretaría de Salud de Tamaulipas.
A unas horas de conmemorarse este 10 de septiembre el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la funcionaria confirmó que 23 de los 96 casos corresponden a personas de entre 60 y 79 años.
“El grupo donde se están dando más estos casos es en la edad de 60 a 79 años. Eso es algo que, en lo personal, me ha sorprendido este año, este 2026”, reconoció.
La estadística encendió una alerta porque el comportamiento cambió respecto a 2025. El año pasado, explicó, los casos se concentraban principalmente entre personas de 40 a 49 años, con una incidencia similar en el rango de 30 a 39.
Guevara Peña señaló que Tamaulipas cerró 2025 con una tasa de 5.1, por debajo de la media nacional, pero rechazó que ese indicador pueda considerarse motivo de tranquilidad.
“A mí, en lo personal, no me reconforta estar por debajo de la media nacional, porque detrás de cada caso de suicidio hay una familia, hay una mamá, hay un hermano, hay un hijo, hay alguna persona que echa de menos a su familiar”, expresó.
Ante esta realidad, Salud mantiene acciones de prevención y atención comunitaria dirigidas a jóvenes y adultos.
“Hablar cambia vidas, hablar salva vidas. El hecho de que alguien te escuche, el hecho de que alguien te diga que está bien no sentirse bien, que está bien pedir ayuda, es de bastante ayuda”, sostuvo.
La funcionaria advirtió que la prevención no puede quedar exclusivamente en manos de psicólogos, psiquiatras o de la Secretaría de Salud, pues existen factores sociales directamente relacionados con el bienestar emocional.
“La salud mental se construye con oportunidades, con educación, con trabajo, con acceso a apoyos sociales, con acceso a espacios libres de violencia”, afirmó.
También pidió no responder con un simple “échale ganas” ante una persona que atraviesa una crisis.
“Todos podemos ser factores de cambio”, señaló, al llamar a escuchar sin juzgar, validar las emociones, acompañar y buscar atención profesional cuando sea necesaria.