Tamaulipas descarta fracking por ahora; sin agua salada y aval ciudadano “no se haría” -

Tamaulipas descarta fracking por ahora; sin agua salada y aval ciudadano “no se haría”

Ciudad Victoria, Tamaulipas. – El secretario de Energía de Tamaulipas, Walter Julián Ángel Jiménez, aseguró que actualmente no existe ningún proyecto activo de fracking en el estado y advirtió que, si las comunidades rechazan esta técnica o no existen condiciones ambientales para realizarla, simplemente “no se haría”.
“No hay fracking. Ahorita no hay ningún activo que tenga extracción de hidrocarburos mediante la técnica del fracturamiento hidráulico”, afirmó.
El funcionario reconoció que la Cuenca de Burgos tiene potencial para la extracción de gas, pero enfatizó que eso no significa que exista ya una autorización para aplicar fracturamiento hidráulico.
“Que somos una zona de alto potencial, pues sí. Y, de hecho, en la mañanera ellos dijeron la Cuenca de Burgos”, señaló.
Ángel Jiménez estableció dos condiciones centrales para que eventualmente pudiera analizarse esta técnica: no utilizar agua dulce y considerar la postura de las comunidades.
“Si no hay agua salada, es imposible que sea”, declaró.
Explicó que el uso de agua dulce quedaría descartado debido al estrés hídrico y a que este recurso debe privilegiarse para consumo humano, actividades agrícolas y animales.
Además, ante la posibilidad de que habitantes de la región se opongan por riesgos ambientales, el secretario fue tajante:
“No se haría, no se haría”.
Insistió en que actualmente no existe extracción no convencional mediante fracking en Tamaulipas y rechazó versiones que señalan que esta práctica se encuentra en crecimiento en el estado.
“Eso es mentira. No existen activos que se estén desarrollando en este momento con fracturamiento hidráulico”, sostuvo.
En caso de que la Federación plantee posteriormente un proyecto en la Cuenca de Burgos, el Gobierno estatal buscará participar en los estudios y consultas con la población antes de cualquier decisión.
El secretario señaló que una eventual producción de gas nacional tendría como objetivo reducir la fuerte dependencia de México del combustible importado desde Estados Unidos, aunque reconoció que producirlo bajo mayores exigencias ambientales podría resultar más costoso.
“Presumiblemente, el gas que obtengamos nosotros no es tan asequible como el de Estados Unidos, pero será nuestro”, puntualizó.