Ciudad Victoria, Tamaulipas.– El delegado del IMSS-Bienestar en Tamaulipas, Marggid Rodríguez Avendaño, reconoció que hasta ahora la representación estatal opera únicamente como una oficina gestora, sin facultades para resolver de manera directa los conflictos laborales ni las deficiencias en infraestructura que denuncian los trabajadores de la salud.
Explicó que todas las demandas sindicales se han turnado a la federación mediante oficios, al subrayar que no utilizan medios informales como correos electrónicos o mensajes de WhatsApp.
“Les demostramos con evidencia que las gestiones las hemos hecho a nivel nacional y que todas las peticiones del sindicato se mandaron por oficio. Recuerden que nosotros somos una oficina gestora”, sostuvo.
Rodríguez Avendaño indicó que será hasta finales de 2025 cuando el organismo asuma el control total de la plantilla laboral, lo que permitirá —dijo— atender con mayor rapidez las necesidades del personal.
Durante el proceso de transición, añadió, se detectaron 3 mil 860 irregularidades, cifra que actualmente se redujo a 270 casos activos; sin embargo, aún persisten conflictos por adeudos, prestaciones y exigencias sindicales.
En este marco, adelantó que en diciembre de este año o inicios de 2026 se implementará una segunda etapa de basificación que incluirá 602 nuevas plazas, de las cuales el 80% se destinarán a personal administrativo, a diferencia de la primera fase que priorizó a médicos y personal paramédico.
Respecto a la infraestructura hospitalaria, admitió fallas en elevadores y equipos médicos. Precisó que tres de cinco elevadores ya funcionan, aunque la reposición de los equipos restantes es lenta debido a sus características técnicas.
En cuanto al abasto de medicamentos, atribuyó los problemas al incremento en la demanda de atención y estudios médicos, y aseguró que próximamente todos los hospitales del estado contarán con tomógrafos, incluso en municipios medianos como Mante y Valle Hermoso.
Mientras tanto, trabajadores del sector salud continúan denunciando carencias de medicinas, deficiencias en infraestructura y retrasos en la atención de sus derechos laborales, problemas que persisten pese a las gestiones anunciadas por la delegación.